Trump: problema o solución para América latina

El gobierno que tiene en sus manos evidenciar la corrupción y el lavado de dinero de los Regímenes del Socialismo del Siglo XXI, que por años ha alimentado las riquezas de EE.UU. y sus gobiernos corruptos

Sin duda lo que más relevancia tuvo la campaña electoral del ahora presidente Donald Trump a nivel mediático, es la construcción de un muro en la frontera con México de la mano con los 11 millones de presuntos inmigrantes ilegales que según Trump son responsables de gran parte de los males sufridos por los estadounidenses, siempre habrá un culpable de los desastres políticos.

El falso sueño americano

Habrá que pensar en los tantos y tantos centenares de personas que se van a Estados Unidos para cumplir ese afamado sueño, que EE.UU. vende a través de la industria, en películas, productos, trabajos etc. La gran pregunta es ¿Por qué si EE.UU. odia tanto a los emigrantes por décadas han vendido su país a ellos? más allá de un debate mediático que gira en torno a los exabruptos de Trump, o la propuesta de ampliar el muro -que ya existe- en la frontera y a un improbable programa de expulsiones masivas, ya se viene aplicando una dura política expulsiva por años y  desde esta perspectiva las grandes empresas e industrias se aprovechan del temor de los emigrantes a ser echados del país, y es aquí donde aprovechan los empresarios estadounidenses para contratar trabajadores indocumentados, con invalidados derechos laborales y salarios más bajos comparados con el resto.

El gran reto Trump

Latino América ha sido prisionera de las narco-dictaduras del siglo XXI que a su vez han sido por años los socios directos de los gobiernos de EE.UU. para llenarse de millones con drogas y petróleo, y aquí viene el reto, porque si el presidente electo cumple con todo aquello que dijo en su campaña, veremos el juicio de Hillary y de su esposo Bill. Porque insisto los estadounidenses no votaron por Trump, votaron en contra de Hillary Clinton, esperemos ver las pruebas de cómo los Clinton y sus falsas fundaciones eran la sucursal del lavado corrupto de Lula, Dilma, Chávez, los Kirchner y pare de contar, esta es la realidad qué quiere ver el mundo y dónde se verá si es o no lo diferente que quería la mayoría.

Sin duda a las personas y su mente les encanta el show, por eso el éxito de muchos líderes en el mundo, sobre todo en Latinoamérica, pero EE.UU. se unió a esta lista,  disfrutan con el circo, les  alimenta el morbo y se hace de este modo interesante la política, y más si es tan entretenida como una novela producida en Miami o México, y esto los asesores de Trump lo tomaron muy en cuenta, después de todo, un empresario conoce muy bien lo que es un estudio de mercado, cosa que los políticos no hacen tan bien, estos estudiosos del marketing consiguieron la fuente de la demanda y allí apuntaron. Diseñaron una campaña presidencial cuyo primer objetivo fuera estar en las cámaras y medios lo más presente posible, y cómo se lograba esto? Diciendo cuánto disparate machista, racista, y misógino se le cruzara por la mente al actual presidente, en una sociedad de lo inmediato, no hay tiempo para estadísticas y menos análisis complicados.

La solución de un verdadero empresario; si realmente se quiere reducir la migración descontrolada de latinoamericanos a Estados Unidos,  se debe hacer lo posible e imposible por evidenciar la corrupción y el lavado de dinero de los Regímenes del Socialismo del Siglo XXI que han fulminado  las  instituciones y los derechos humanos, dónde la vida de la gente no está garantizada, la propiedad privada tampoco y las libertades menos. Por eso huyen a un lugar que les garantiza “la vida, y la propiedad privada”.  Las personas no buscan cosas gratis. Se van a que los dejen trabajar y prosperar en paz. Si se denuncia la corrupción de los narco-socialistas, las oposiciones latinoamericanas aún débiles podrán llenarse de valor y defenderán de verdad con ideas y planes de gobierno lo que se debe hacer en los países latinos, países que garanticen los derechos individuales y así los individuos no quieran emigrar. Habrá que preguntarse Trump ¿quiere alimentar el problema o ser parte de la solución?