Servicio militar obligatorio: solución internacional a una problemática local

Colombia cuenta con la institución del servicio militar que, contrario a Canadá donde es voluntario, tiene el carácter de obligatorio para millones de jóvenes. Cuando este deber se incumple, el Estado tiene la facultad de imponer la condición de remiso al hombre involucrado, sin importar el país donde resida, y, además, sancionarlo con una multa.

Una norma con 24 años de antigüedad que ha fijado todos estos detalles, genera que en la actualidad las cuentas por pagar asciendan a más de 6.300 dólares canadienses, cifra que en muchos casos, resulta imposible cubrir entre los hogares de escasos recursos.

La cuestión es que al permanecer con la “situación militar” sin definir, las dificultades socioeconómicas tienden a acentuarse, porque la inserción al mercado laboral o el acceso a la oferta educativa son posibilidades que se reducen para aquel remiso, afectando negativamente su proceso de desarrollo humano y el de los seres que viven a su alrededor.

En consecuencia, la congresista por los colombianos en el exterior, la doctora Ana Paola Agudelo del Partido Político MIRA, presentó un proyecto de ley que pretende corregir esta fuente de inequidad. La idea central es beneficiar, en promedio, a 1´200.000 jóvenes que se encuentran clasificados como inhábiles, exentos y remisos. Gracias a una especie de “amnistía”, quienes en Colombia pertenezcan a los estratos 1,2,3 y se encuentren sisbenizados, podrán obtener su libreta militar tras pagar $147.550 pesos, poco más de 60 dólares.

Creemos que el proyecto ayuda a devolver la tranquilidad a miles de hogares en Colombia y en el Exterior, mediante el alivio económico que se lograría con la aprobación del proyecto, pues las familias de escasos recursos no deberían quedar expuestas al endeudamiento, presionadas por esta clase de sanciones.

Sin embargo, interesa aquí ahondar en cómo esta norma que se propone en nuestro país, está en capacidad de alcanzar con sus beneficios a los hombres colombianos que residen en el exterior.

El proyecto que se ha presentado se une, de una parte, a una serie de iniciativas de similar naturaleza en las que se ha trabajado de tiempo atrás y en las que el liderazgo del exsenador del Partido MIRA el doctor Manuel Virgüez ha sido trascendental y, de otra, a las propuestas recientemente aprobadas en la nueva ley de reclutamiento y movilización en Colombia, que enseguida procedo a explicar.

Hay que destacar, como punto de partida, que los connacionales que temían regresar al país por causa de su indefinición de la situación militar, tienen a partir de ahora facilidades para resolver este asunto.

Desde la labor que realizamos en la Presidencia del Partido MIRA, en colaboración con la congresista Agudelo, fue posible reunir información de múltiples casos de jóvenes connacionales que, procedentes del otro país, al visitar Colombia, eran detenidos y citados para atender las cuestiones pendientes por el Servicio Militar Obligatorio. De regreso a sus lugares de residencia eran catalogados como remisos, multados y quedaban en imposibilidad de realizar cualquier trámite desde el exterior. No existían rutas ni mecanismos para conseguir, desde fuera de Colombia, la garantía de los derechos individuales, ni el cumplimiento de esta obligación.

Ahora, será posible para todos estos jóvenes que cuentan con 3 años o más de residencia fuera de Colombia, resolver la situación militar apoyados en los Consulados en el Exterior y mediante el portal web de la Dirección de Reclutamiento.

Además, aquellos colombianos residentes en el exterior que son víctimas del conflicto, también podrán realizar el trámite en el Consulado de Colombia más cercano con facilidades adicionales. Un tercer grupo de beneficiados serán los hombres entre 24 y 50 años de edad, quienes podrán acceder a la amnistía general: pagando un promedio de 47 dólares canadienses obtendrían su libreta militar, sin cubrir la cuota de compensación militar.

Unido a lo anterior, fue posible concertar otros cambios positivos. Por ejemplo, el Servicio Militar Remunerado, gracias al cual los soldados recibirán ahora, en promedio, un reconocimiento que oscila de un 30% y 50% de un Salario Mínimo Legal Mensual Vigente, lo cual antes no se presentaba. También, se resuelve la ruta administrativa para que los interesados en presentar objeción de conciencia a la prestación del Servicio Militar, cuenten con los mecanismos y garantías necesarios.

Por otro lado, fue posible conseguir la disminución del tiempo de este servicio, rebajándolo de 24 a 18 meses y quienes lo presten, contarán con acceso especial a la educación mediante el Servicio Nacional de Aprendizaje SENA. Incluso, quedaron establecidas Jornadas Especiales, mediante las cuales se concederán exoneraciones hasta del 60% en la cuota de compensación y del 90% en el costo de sanciones, a los colombianos que no puedan aplicar a los beneficios de los que se ha hablado con anterioridad.

Registramos con satisfacción que el trabajo en pro de los Valores, el Servicio, la Defensa de la Vida y el Respeto, consignas que hemos defendido desde siempre, genera resultados positivos concretos, alcanzando a quienes lo necesitan, incluso, más allá de nuestras fronteras.

Por: Carlos Alberto Baena López     @Baena

Presidente partido politico MIRA.